¿Dónde predominan las compras impulsivas: en tiendas físicas o en internet?

Las tiendas físicas son el principal reclamo para lograr que un cliente compre sin haber pensado antes en ello. Este hecho tiene en parte algo de lógica porque los productos más impulsivos son la comida, la ropa, la bebida y los productos de cuidado personal. Si a eso se le añaden descuentos y promociones, la mezcla es perfecta. Los supermercados, los centros comerciales y las tiendas de conveniencia son los lugares centrales para este tipo de ventas.

La publicidad online es la menos apreciada para generar impulsos de compra, pero eso no implica que sus tácticas sean inútiles: “Las marcas que usan plataformas digitales como primer acercamiento y establecen la primera conexión tienen el potencial de cosechar los beneficios cuando llega el momento de realizar la compra final en la tienda”, según dice un estudio de la empresa especializada en datos y localizaciones Geoblink, de donde procede la encuesta hecha en España y Reino Unido. El 69 % de los encuestados afirmó haber comprado entre uno y cinco productos de manera espontánea en la última semana, mientras que el 26 % reconoció haber realizado entre seis y diez compras de este tipo.

Compras impulsivas

“‘Ver ahora, comprar ahora” se está convirtiendo en “ver online, comprar impulsivamente en la tienda”, dice el informe. La generación millennial es la que más compra de forma impulsiva: un pequeño grupo de un 7 % ha llegado a comprar hasta 11 artículos sin previsión durante la última semana. Para comprobar la eficacia, Geoblink hizo con su herramienta un experimento con una marca ficticia en una red de tiendas destinados a millennials. El resultado fue que la demanda “aumenta significativamente cuando existen gimnasios cercanos y una alta concentración de trabajadores millennials“.

Hay un par de excepciones a esta regla sobre la compra impulsiva digital: la primera, que quienes ya tienen una suscripción a una plataforma como Amazon, que evita tener que pasar por varias etapas antes de comprar, son más capaces de combatir el factor impulsivo. La segunda: cuando el objeto a comprar es un artículo electrónico. Un 55 % de los participantes escogieron Internet como el medio preferido para la compra impulsiva de estos artículos.

Además de los descuentos, preferidos por un 65 % de compradores impulsivos, los otros dos mejores estímulos para este tipo de compra son las muestras de producto y regalos con la compra y la ubicación estratégica de un producto: colas de los supermercados, por ejemplo. En esos lugares, los snacks son uno de los principales atractivos.

La importancia de la calidad-precio

Para la población en general, el sabor y la relación calidad-precio son los dos detalles más importantes. El valor nutricional quedó en tercer lugar con un 33 % de preferencia. En el caso de los más jóvenes, la generación Z, esa cifra subía a un 37 %: “La Generación Z tiende a buscar alimentos orgánicos o naturales a la hora de hacer la compra y prefiere productos sin aditivos artificiales. ¿Es posible que esta tendencia esté influyendo también en las compras por impulso? Nuestros datos así lo reflejan”, dice el informe.

Como ves, las compras impulsivas son más frecuentes de lo que te imaginas, sobre todo entre los jóvenes de 25 a 35 años. Por ello, es importante concienciarse sobre las compras con sentido común, siempre valorando si lo que decidimos adquirir es necesario o podemos ahorrar para invertirlo en productos o servicios más interesantes.

Deja un comentario